sábado, 10 de diciembre de 2011

Mi primera historia


Es tarde, el cielo esta oscurecido, mis altavoces están sonando al ritmo de Bob Marley, mientras los vecinos se quejan por el volumen intenso de mi música. Es tarde, ellos no paran de aporrear la puerta, ellos me cansan y me deshidratan, pero gracias a ello me siento bien. Siguen y siguen, tan solo me queda una calada de eso que me compre hace varios días. Es diferente sin ello, es un gran malestar, dolores de cabeza insuperables, el miedo a perder, ya no me queda nada, solo me queda esta música que no para de repetir Zimbawe, es eso lo que me da la fuerza para resistir esos momentos de mi insoportable vida sin futuro. 
¿Hablamos de futuro? Eso no tiene sentido, lo único que somos ... somos esclavos de ellos, de esos políticos, que se pasan el día ganando dinero sin hacer nada, yo debería ser rico. La intensidad de la música  baja poco apoco , a medida de cada canción. Mientras cojo este ridículo bolígrafo, la cerveza y el olor a esto se mezcla en esta habitación oscura. Lo único que me ayuda a encontrar donde esta mi cabeza es un pequeño foco, la intensidad de la luz es tan baja como yo. Es jueves, tarde bastante tarde, sentado en una ridícula silla, es como me siento, totalmente ridículo  en esto, el dice que todos tenemos una función en esta vida, a mi no me a llegado esa función... puede que sea pronto.
¿ Seré diferente a los demás? tan solo hay una respuesta sobre esto, y solo lo ave quien nos controla. El reggae entra por mis oídos, es grandioso como la música y un pequeño bloc de papel te puede hacer feliz. Supongo que ya ha llegado mi hora de acabar por esta noche. Apagare ese cigarrillo, cerrare ese litro y me acostare al ritmo de su música. Todo por hoy esta echo , mi función esta echa, buenas noches. 
LOVE MY RELIGION

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